Ésta es la increíble y triste historia de la cándida Vainilla y el panda desalmado, si no lloro, nomás me acuerdo... chale.
Era algún día de octubre (creo), seguramente no tenía nada que hacer cuando me enteré que Mars Volta (siii MARS VOLTA) venía a México, nada nuevo por que vienen como dos veces al año, pero bueeeh yo me moríiiia por ir; el punto es que yo no tenía varo para los boletos, es decir, si tenía pero no sé como se me acababan 300 pesos en una semana, así es como padecimiento de frito pierdes el dinero o te lo gastas en comida.
Un día, Bob me dijo - vamos por nuestros boletos anda anda que va a venir Mateo a comprarlos también blah blah blah (Mateo, banda de la secu de Bob) y yo no fui por alguna pendeja razón como clase de canto o por güeva y aparte aún no reunía el varo para el boleto ):
Ese día llama Bob para decir - aah que ya tengo mi boleto para Mars Volta que no sé que debes ir por el tuyo, te acompaño cuando quieras y todo eso... y yo por floja no fui, no fui hasta que reuní las ganas y el dinero justo UN DÍA ANTES DEL CONCIERTO, ya que Bob
afirmaba (verbo favorito) que todavía había boletos para ir a ver a Volta. Nos fuimos caminando (era jueves) después de Inglés, osea como a las 6 de la tarde desde la prepa hasta Plaza Coyoacán o como se llame ese lugar que está por los Chupas. Yo llego toda feliz a mics op a preguntar por los susodichos boletos para Volta y que me dicen - uyy amiga, ya no hay, hubieras venido antes ayer todavía había y demás rollos que te dicen para que te sientas aún más miserable y que sientas en la frente un letrero en letras máyúsculas rojas que dice
PENDEJA. Con toda mi decepción me fui a mi casa y como el concierto era al día siguiente, osea el viernes, Bob me sugirió comprarlos en reventa, cosa que yo nunca había hecho y no por desconfianza sino por que nunca había sido necesario tal trámite. Al día siguiente, me desperté toda feliz sabiendo que iba a ir al concierto blah blah blah, como al medio día Bob me dijo que Mateo también iba va a comprar en reventa porque había perdido su boleto en su casa (sí, en su casa) y que nos veíamos todos en la casa de su abuelos (porque osea como está en polanco osea tú sabes no? osea sólo barrio bien ves? já ntc) para de ahí irnos al concierto que era en el salón 21 o como sea que se llame actualmente.
Llegué al metro Polanco y ahí encontré a Bob y a Mateo y fuimos a casa de los abuelos de Bob donde Mateo y yo nos reimos mucho (no nos fijamos en las plantas de chiles que pueda haber), después la mamá de Bob nos dio un aventón al concierto. No bajamos y en lo que esperábamos a unas amigas de Bob y Mateo que iban a llegar, nos dispusimos a buscar nuestro boleto en reventa; para todo esto yo traía como 700 pesos mientras que Mateo disponía de la jugosa cantidad de 900 pesos. Empezamos a preguntar a los revendedores que cuánto y así, había uno chaparrito con un niño,uno con el ojo tuerto, uno como tipo nigga style y otros más. Ninguno lo daba en menos de 1500 ):y ninguno de los dons traiamos taanto dinero así que nos pusimos a regatear, no funcionó. Después, empezó el conciertoy Bob y sus amigas entraron y nos dijeron que tal vez si dejabamos pasar 2 o 3 canciones los boletos bajarían de precio y así... Creyendo en la lógica financiera de esos tres individuos nos quedamos afuera Mateo y yo esperando alguna oferta cuando frente a nosotros aparece un güey grandote, moreno, gordo con los ojos amarillos y bien bien bien pero bien pedo, se acerca u nos dice - a eeeer, cuánto traen? -no pues que 1600 y dice - va, órale se los dejo en 1600, no no no a nosotros nos brillaban los ojos, perfecto dijimos a unísono y que saco mi varo y Mateo saca el suyo, los fusionamos (como en dragon ball) y se lo dimos, nos dio unos boletos realmente jodidos, arrugados y culeros, así sencillamente culeros. Me quedé viéndolos, nos fijamos y los boletos decían una madre así como Pachuca- Atlante o una madre así.
to be continued...