Hey heyy lo sé no he posteado ni madres.... sii! tengo tarea que quieren?? :S soy una persona r e s p o n s a b l e... bueno, no la neta no y esque pues así soy... el pedo es que vengo a entrentenerlos en lo que viene el post bueno! estoy re- re- reciclando una historia frita que escribí hace unos ayeres... y sii Don Vitorio me matará porque fué mi colaboración para Songs On the Run ( ah que cabrona salí...) pero buaaaah ese post nomás no lo puedo :( jaja será que por cierto una amplia y profunda crítica e investigación acerca de los baños de la prepa (aaaaguanta) jajaja si, si, si leyó bien usted señor, señora... fotos, experiencias, todo de los baños de la prepa en donde todo puede suceder... bueno ya no los intrigo más... lean pues la historia frita titulada por cierto... "Cigarrillos de Miel" jeje disfrute pues ésta historia escrita al ritmo de los acordes de Janis ;) chévere 10-4
Y pasamos de dónde llovía a dónde no llovía, lluvia de aceite tornasol, lisa y me olía a vos. Porque ayer, todo olía a amor, todo olía a vos. El amor es materia masticable, dicen que el amor es materia masticable, ¡SALUD! Porque el amor es materia masticable… Porque todo es nada, todo es vos, en el gris claroscuro de la calle puedo ver tu cabello gritando. Tus manos, tus ojos, tu risa, tu voz… aquella risa amarilla que huele a naranja, suave, ácida de manera que te quita el hambre al oírla… Catalán dice que mi sonrisa huele a vainilla, y que es ácida también… Una vez oí que puedes navegar en un chicle de tutti frutti rosa, Catalán dice que no es cierto porque son demasiados colores para 2 personas, 2 personas como Catalán y yo. Catalán me cuenta historias extrañas, como la del mimo que tenía lágrimas de colores o la señora gorda que se comió a sus hijos. Catalán es mi mejor amigo, reímos juntos y escalamos árboles en las noches. Un día escalamos un árbol tan alto que pudimos lamer la Luna. La Luna no es de queso como dice la gente. Catalán dice que la Luna es de cristal pero que no le quieren decir a la gente porque querrían usarla de foco. La luna nos dijo que tenía frío. Yo le iba a dar mi capa pero Catalán dijo que no serviría de nada porque el lado oscuro de la luna siempre estaría frío aunque le diera mi capa… Una vez, Catalán y yo fuimos a las montañas del Este para buscar mis lentes de sol, y aunque suene atarantado esos lentes de sol son especiales porque me los encontré en un barco perdido, y desde ahí me sirven para leer y viajar a dónde yo quiera. Creo que son mágicos. Catalán dice que son especiales porque me los encontré yo porque si se los hubiera encontrado él no serían tan mágicos. Íbamos buscándolos y de repente nos encontramos una flor hermosa, con ojos cafés y cabello de estrella. Creo que Catalán se enamoró de ella porque le dio un beso. Catalán dice que las musas existen porque la música existe. Las musas comen música. La flor tenía puestos mis lentes, parece que estaba leyendo un poema al revés. Catalán dice que las flores leen al revés porque si no se las comen los gusanos. Ayer te encontré en el cielo. Tu cabello me hacía cosquillas y me susurraba una canción. Catalán me enseñó que no saben a vinagre los besos sin amor. Yo le dije a Catalán que no me gustaban los abrazos porque siento que me asfixian. Yo creo que es porque nunca nadie me ha abrazado y creo que aprendí a no necesitarlo. Una vez soñé que perdía mis ojos en una telaraña. Catalán dice que las arañas les temen a los ojos porque las aplastan. Cuando logré recuperar mis ojos, estaban llenos de lágrimas de colores. Creo que los usó en mimo de la historia de Catalán y no los limpió. Cada vez que ese mimo abre la boca, de ella sale una tonada de jazz tan pegajosa que los niños y ancianos que la escuchaban quedaban pegados a sus bicicletas por siempre. Esa situación le daba tantos problemas al mimo, que optó por cerrar la boca para siempre y así fue, le puso un candado de oro y le dio la llave a Orión. Catalán me ha dicho que no debo de hablar con Orión porque puede timarme y quitarme mis ojos. Catalán me ayuda a cuidarme los ojos porque todos en el pueblo los quieren. Dice que es porque con ellos puedes leer el azul tango verdadero, no el falso cómo el de Orión, y eso por eso que Orión quiere quitarme mis ojos. Todo es relativo menos mi amor por vos. Amor de pañuelo blanco? Jazz centrífugo? Vos existías sin existir todavía. Aquí te encontré, descalzo, cansado de caminar dentro del cubo. Liso, fresco y dormido. Mi lengua es efervescente y puedo sentir como el sol la quema y me tambaleo como un girasol errante. Las palabras son etéreas. Catalán dice que nos somos nada mas que palabras y si no amarramos bien a nuestro cuerpo nos vamos, nos vamos a la chingada. Catalán tiene el cabello tan largo que le llega a la cintura. A mi me encanta su cabello porque huele a mediterráneo y porque es tan negro que me reflejo en él. Tan negro que un día me perdí en él, o con él? No sé. Tendría que llamarle a Orión para preguntarle. Él sabe todo acerca de todos. Excepto de mí, porque para eso está Catalán. Una vez una niña tan pequeña como una fresa, me quiso quitar mi voz. Catalán dice que cuando canto, las arañas se ríen de mi porque ellas no pueden cantar. Una vez Catalán y yo dormimos tanto, que pensamos que lo que soñábamos era de verdad. Aunque ahora no sé si estoy en el sueño o fuera de él. ¿Y si las dos son sueños? ¿Y si las dos son realidades? Una sabe a chocolate y la otra a limón. En una puedo escribir y en la otra solo puedo ser. Catalán está enojado porque no lo veo. Y aunque quisiera no podría. Es tan invisible que me irrita un poco. Lo quiero tanto que no sé dónde lo dejé.


